Limpieza de Cocinas
La cocina es el área donde se prepara la comida y donde es almacenada, y la higiene de la misma se consigue a través de la limpieza, que proporciona a su vez una buena salud a los que trabajan en ella y a los consumidores.
Hay que tener en cuenta que ha de conseguirse un lugar agradable para trabajar, y por tanto, un buen nivel higiénico.
Los problemas que se pueden presentar en la higiene de las cocinas, están relacionados con los microorganismos que viven y se multiplican en los alimentos y pueden producir ciertos riesgos.
Hemos visto la capacidad de reproducción de las bacterias en condiciones ideales, llegando a reproducirse hasta unos cuantos millones en unas horas.
Esas condiciones ideales para su reproducción son la presencia de materia orgánica, la temperatura adecuada y la humedad.
El camino correcto de la higiene en las cocinas es limpiar o desinfectar, para reducir el riesgo de contaminación en la comida que va a ser servida.
Debe tenerse en cuenta que eliminar bacterias “in situ” es muy difícil, sin embargo, si se elimina la suciedad es extraída mediante el lavado, los microorganismos también serán eliminados y la superficie quedará limpia.
El control de posibles contaminaciones lleva un proceso lógico, que es: limpieza, aclarado y desinfección.
Los tipos de suciedad que encontramos son: carbohidratos (patata, arroz, azúcar, harina….), proteínas (carne, pescado, huevo…), aceites, grasas, etc.
La suciedad puede estar muy fuertemente adherida como en el caso de grasa requemada, o suelta como es el caso de tierra, migas de pan, etc.
Los elementos que usaremos en la limpieza serán: la acción mecánica, el calor, la acción química y el tiempo.
La acción mecánica, físicamente rompe y separa la suciedad que no es sensible a la acción química.
Ø El calor, ablanda la grasa, así es fácil de extraer y además puede aumentar la velocidad de la acción química.
La acción química, disuelve o rompe la suciedad, que así puede ser extraída por el agua. Hay cuatro productos químicos que consideramos básicos: los humectantes, que ayudan a penetrar en la suciedad; los álcalis, que químicamente rompen las grasas y proteínas; los fosfatos, que “ablandan” el agua; y el agua, que disuelve y ablanda la suciedad
El tiempo, periodo necesario para que actúe un químico determinado.
Los costos de la higiene en las cocinas, va en relación con el tiempo total invertido, que según estudios llega hasta un 30% del mismo. La manera de conseguir estos ahorros es mediante un programa de limpieza efectivo, con unos productos de calidad y unos procesos adecuados a las características de cada cliente.